José Esparza

Biografía elaborada por

Oswaldo Carmona y Elsa La Corte


   
José Esparza nació en Maracaibo, estado Zulia, el 19 de diciembre de 1945. Su padre fue el Dr. Luis Esparza Martínez (Fallecido en 1959), Abogado y Odontólogo marabino, ex-decano de la Facultad de Odontología de la Universidad del Zulia (LUZ), de quien heredó su pasión académica. su madre es Bienvenida Bracho de Esparza, oriunda de La Cañada, un distrito cerca de Maracaibo. De ella heredó la disposición para luchar contra las cosas imposibles. Tiene dos hermanos, Luis y Jesús, ambos abogados.
    José Esparza cursó la educación primaria y secundaria en el "Colegio Gonzaga" de los Jesuitas. De ellos aprendió la disciplina y el apego a la verdad. En 1962, a los 16 años, se gradúa de Bachiller e inmediatamente comienza los estudios médicos en la Escuela de Medicina de LUZ, graduándose de Médico-Cirujano en 1968, cuando tenía 22 años de edad.
    Estudiando el segundo año de Medicina comenzó a "incursionar" los laboratorios del "Instituto de Investigación Clínica" de la Facultad de Medicina de LUZ, fundado y dirigido por el Dr. Américo Negrette, donde conoció a sus primeros maestros de Virología, los doctores Armando Soto Escalona y Slavia Ryder, quienes trabajaban en el virus de la poliomielitis y en el de la Encefalitis Equina Venezolana, respectivamente. En 1962, durante un gran brote de Encefalitis Equina Venezolana en La Guajira, quedó marcado su destino como Virólogo. Durante las vacaciones de sus estudios médicos realizó pasantías en el Centro de Virología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), al cual ingresa como "estudiante en entrenamiento”. A los pocos días de graduado de Médico se trasladó a Caracas, incorporándose como "estudiante graduado" del IVIC al Centro de Virología de este instituto, bajo la dirección del Dr. Gernot Bergold, virólogo de origen austríaco traído a Venezuela por Humberto Fernández Morán. Con Bergold aprendió a trabajar con arbovirus. Sin embargo, Esparza reconoce como su "mentor" verdadero  durante ese período, a Rosandra Mazzali de Ilja, quien le enseñó mucho sobre el trabajo diario en el laboratorio.
    En 1970 contrae matrimonio con Carmen Carrero, psicóloga, quien actualmente trabaja en el área de mercadeo de la Unión Internacional de Comunicaciones, en Ginebra, Suiza. De esa unión tiene su única hija, Susana, nacida en Caracas en 1978 y quien actualmente es Administradora de Computación en Ginebra.
    Desde junio de 1970 hasta junio de 1974 José Esparza trabajó en el Departamento de Virología y Epidemiología de la Escuela de Medicina de Baylor, en Houston, Texas, EUA, famosa escuela de Virología, fundada y dirigida por el profesor Joseph Melnick, uno de los pioneros de la Virología Médica moderna. Durante ese período trabajó con Priscilla Schaffer en la genética de los virus del Herpes simplex; sobre esta materia realiza su tesis de grado y su primera publicación científica formal. En 1974 obtuvo el doctorado en Filosofía (Ph.D.) en Virología y Biología Celular.
    Vuelve al IVIC en 1974, donde ingresó en el recién creado "Centro de Microbiología y Biología Celular", llegando a desempeñar su jefatura poco tiempo después de haber dirigido el Laboratorio de Biología de Virus de ese centro. En 1985 llegó a ser Investigador Titular del IVIC.
    Se apartó un poco de la tradición del laboratorio a su cargo, que enfatizaba el estudio de los arbovirus, e incursiona en el área de la patología del virus de la Encefalitis Equina Venezolana, con Jorge García Tamayo, y en la de cultivo de Chlamydia trachomatis procedente de genitales, con Oswaldo Carmona. Asimismo, comenzó a trabajar sobre la etiología viral de la gastroenteritis y, con Bertha Viera de Torres, una de sus estudiantes graduadas, encontró en 1975 que los rotavirus eran las causa más importante de diarrea en niños venezolanos. También demostró, junto a tesistas veterinarios, la importancia de los rotavirus en animales domésticos. Esparza fue profesor de los cursos de posgrado del IVIC y tutor de muchos estudiantes que hoy en día son pilares de la Virología en Venezuela.
    Entre diciembre de 1980 y julio de 1982, durante un año sabático, asiste como Profesor Invitado, al Departamento de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte, EUA: Allí conoce al profesor Wolfgang Joklik, jefe del Departamento y editor de la famosa revista "Virology", con quien trabajó en la biología molecular de los reovirus, parientes de los rotavirus.
    Con los reovirus aprendió técnicas de Ingenería Genética que aplica a los rotavirus en Venezuela junto con Mario Gorziglia, quien había venido desde Chile con ese propósito. En 1982 Esparza introdujo las técnicas modernas de clonaje molecular en su laboratorio junto con Ferdinando Liprandi, quien ingresó como Investigador Asociado, y comenzaron a trabajar en la producción de anticuerpos monoclonales. Ferdinando Liprandi es actualmente Investigador Titular del IVIC, jefe del Laboratorio de Biología de Virus, y ha mantenido la tradición de mantener el laboratorio lleno de estudiantes amantes de la investigación.
    Esparza confiesa su afecto por dos de sus estudiantes, Ernesto Ludert y Flor Pujol, quienes actualmente son investigadores del Laboratorio de Biología de Virus del IVIC.
    En febrero de 1986 se trasladó a la sede de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, Suiza, donde ingresa a la División de Enfermedades Infecciosas, responsabilizándose de las enfermedades virales epidémicas, que incluían la fiebre amarilla, el dengue, la encefalitis japonesa y las fiebres hemorrágicas. En esa época debió actuar en una gran epidemia de fiebre amarilla en Nigeria.
    En 1987 se incorpora al recién creado Programa Global contra el SIDA (Global Programme on AIDS-GPA-), donde estuvo al frente de la Unidad de Investigaciones Biomédicas, formando más tarde la Unidad Desarrollo de Vacunas, de la cual es jefe en la actualidad. Concentrado en esa área ha coordinado actividades en todos los continentes.
    En 1987, el GOA fue sustituido por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONU/SIDA), y queda bajo la responsabilidad de Esparza la jefatura del Grupo de Vacunas, donde actualmente está discutiendo el establecimiento de un Programa de vacunas contra el VIH/SIDA, que será patrocinado conjuntamente por el ONU/SIDA y la OMS.
    Continúa con el trabajo de coordinación internacional del desarrollo de vacunas contra el SIDA, especialmente en los países en vía de desarrollo. El año 1999 ha sido particularmente importante, porque la primera prueba en gran escala se inició en Tailandia en el mes de marzo, mientras que en África se realiza otra prueba similar, pero en menor escala. Con frecuencia Esparza viaja a esos países y a otros como India, Sudáfrica y China, para promover más investigación.
    José Esparza tiene en su haber más de cien publicaciones científicas en el área de la Virología Médica. En los últimos años ha hecho revisiones y elaborado capítulos en libros de la especialidad y artículos sobre políticas de Salud. Es innumerable la cantidad de congresos y reuniones científicas en las que ha participado.
    Entre sus cualidades está el ser un incansable trabajador y amante de la paz. Como hobby tiene la numismática; posee una colección de monedas venezolanas, rica en monedas coloniales, que incluye algunas supuestamente acuñadas en Maracaibo durante las Guerras de Independencia. Como apasionado de la Historia, dedica mucho tiempo a recoger información para su proyecto de retiro, que consiste en escribir una historia de las epidemias en Latinoamérica, comenzando por la epidemia de supuesta influenza que ocurrió en 1943 en Santo Domingo, durante el segundo viaje de Colón hasta la aparición del SIDA. Son más de 500 años de historias; con paciencia, ha acumulado mucha y valiosa información durante sus múltiples viajes.
    Su labor como miembro de la Sociedad Venezolana de Microbiología (SVM) ha sido excepcional. En 1964 la SVM aprueba la admisión de estudiantes como miembros; Esparza, para entonces estudiante de Medicina, se inscribe como "miembro estudiante" y al graduarse de Médico se inscribe como "miembro activo".
    Llega a ser Secretario General de la Junta Directiva Nacional de la SVM en el período 1974-1977 y Vocal en el período 1983-1985. En todas estas etapas logró darle brillo y prestigio a la SVM. En 1976 la SVM decretó "Año Rangeliano" al período comprendido entre 1976 y 1977, para conmemorar el centenario del nacimiento de Rafael Rangel. Esparza formó parte de la comisión que se hizo presente en los actos organizados con este motivo en el estado Trujillo, especialmente en Betijoque, cuna del sabio Rangel.
    En 1987, Esparza, recibió el Premio "Luis Daniel Beauperthuy" (Mención Honorífica). Este premio, otorgado por la SVM, fue creado por la distinguida miembro correspondiente de esta Sociedad Doña Rosario Beauperthuy de Benedetti. En 1995, en Coro, durante las XXIII Jornadas Nacionales de Microbiología, la comisión organizadora del "Año Louis Pasteur" le hizo entrega de una medalla conmemorativa del centenario del fallecimiento de este ilustre francés. En 1996 recibió la Cruz Nacional de Sanidad en su Primera Clase, durante el XIII Congreso Venezolano de Microbiología "Dr. José Gregorio Hernández", realizado en Caracas.
    José Esparza recuerda con mucho cariño las reuniones, congresos y visitas a diferentes parte del país en compañia de José J. Gutiérrez Alfaro, Ladislao Pollak, Josefina Gómez Ruiz, Mildred Feo y de otros colegas microbiólogos. Esparza siempre estuvo presente en todos los actos, asambleas, reuniones y congresos de la SVM. Algunos de sus antiguos estudiantes, como Ligia Botero, José Espinoza y Roel Sánchez, mantienen excelente comunicación con él durante las actividades de la SVM. Esparza ha formado parte de muchas comisiones y jurados designados por esta Sociedad, y ha distinguido con su presencia los eventos organizados por la misma. Sus aportes científicos le dan realce a cada evento en los cuales participa. El Comité Organizador de las XXVI Jornadas Nacionales de Microbiología, que se celebró en Valencia (estado Carabobo), del 1 al 4 de noviembre de 1999, decidió designar a José Esparza como epónimo de este evento científico. De esta manera, el Capítulo de Carabobo de la SVM, haciéndose eco del sentimiento de todos los microbiólogos venezolanos, rinde un justo homenaje a este destacado microbiólogo.
    El mundo científico de la Salud debe mucho a José Esparza, y los venezolanos nos sentimos muy orgullosos de este marabino, quien sigue luchando por colocar el nombre de nuestro país en sitial de honor.
                Los autores de estas notas biográficas nos sentimos honrados al describir algunos de los méritos de este hombre de ciencia y de contar con su amistad; con él hemos compartido momentos maravillosos y somos testigos de sus excelentes cualidades humanas. Deseamos que Dios lo siga iluminando, para beneficio de la humanidad.