Diego Texera
Biografia elaborada por:
Yolanda Texera Arnal
Diego Alberto Texera Gilot nació en Ponce (Puerto Rico) el 6 de octubre de 1910, venezolano desde 1944; casado con Belén M. Arnal Myerston de cuya unión hay tres hijos: Eugenia (pintora), Yolanda (historiadora) y Diego Vicente (comerciante). En 1932 obtuvo el grado de Ingeniero Agrónomo otorgado por la Facultad de Agronomía y Artes Mecánicas de la Universidad de Puerto Rico. Al año siguiente aceptó, junto con otros ingenieros agrónomos puertorriqueños, un contrato para trabajar en Venezuela en la recién creada Escuela Práctica de Agricultura, de la cual fue subdirector. Entre 1935 y 1937 fue nombrado "ingeniero agrónomo ambulante" para asesorar a los agricultores en las prácticas agrícolas y reconocer las enfermedades que atacaban el cacao. Esta responsabilidad le dio ocasión para conocer bien la vasta geografía venezolana. Después de esta experiencia el gobierno le pidió organizar el Departamento de Sanidad Vegetal y en 1939 pasó a la Estación Experimental de Agricultura y Zootecnia, donde trabajó como fitopatólogo bajo la dirección del doctor Albert, S. Müller.
 
Entre 1940 y 1943 fue profesor de Microbiología Agrícola en la Escuela Superior de Agricultura, que pocos años más tarde fue adscrita a la Universidad Central de Venezuela como Facultad de Agronomía. Con la idea de proseguir una carrera académica, viajó a Estados Unidos a especializarse en el campo de la Microbiología. En 1945 obtuvo el título de Master of Sciencie en la Rutgers University con el trabajo "Propiedades antibióticas de mixobacterias y mixomicetos" y en 1947 alcanzó el de Doctor of Philosophy (Ph.D.) en la misma universidad con la tesis "Producción de antibióticos por hongos del género Fusarium". Ambos trabajos estuvieron bajo la guía del Dr. Selman A. Wakman, Premio Nobel de Medicina. Ese año recibió igualmente el diploma de Microbiología Industrial otorgado por la empresa Joseph & Sons. A su regreso a Venezuela se incorporó a la Facultad de Agronomía de la UCV como profesor de Microbiología Industrial. En 1950, fue contratado como profesor de la Facultad de Ingenería donde funcionaba, desde 1947, la Escuela de Ciencias.
 
En 1953, junto al Dr. Enrique Tejera y otros 14 distinguidos microbiólogos, fundan la Sociedad Venezolana de Microbiología. Entre 1953 y 1957 ocupó el cargo de director de la Escuela de Ciencias a la vez que regentaba las cátedras de Microbiología, Micología y Microbiología Industrial. En esos años participó activamente en la creación de la Facultad de Ciencias, la cual fue fundada en 1958. Texera fue nombrado decano fundador de la naciente institución. Ese mismo año, en disfrute de su año sabático, viajó a Roma, donde hizo estudios en la Planta Experimental de Microbiología Industrial del Istituto Superiore di Sanitá.
 
A su regreso al país se incorporó a la Facultad de Ciencias como profesor a dedicación exclusiva, donde regentó las cátedras mencionadas arriba, mientras preparaba los proyectos y buscaba financiamiento para dotar a la Facultad de las instalaciones necesarias para el desarrollo de la Microbiología Industrial. Entre 1963 y 1970 estuvo bajo su responsabilidad la organización y dotación de los laboratorios y plantas experimentales en las ramas de Microbiología Industrial y de Esencias Vegetales en el Departamento de Tecnología de Alimentos de la Facultad de Ciencias en Colinas de Bello Monte. Se reforzó, además, la dotación de la planta de alimentos de dicho departamento. Las instalaciones contaron con financiamiento de las Naciones Unidas, Cordiplan, Ministerio de Agricultura y Cría, Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Corporación Venezolana de Fomento. En 1968, al cumplirse diez años de la fundación de la Facultad de Ciencias, le fue otorgado el Doctorado Honoris Causa; igualmente recibió la Orden José María Vargas. Hasta su jubilación, estuvo a cargo de la Oficina de Relaciones Industriales de la Facultad de Ciencias, creada para estrechar vínculos entre esta institución y las industrias basadas en productos agropecuarios.
 
Diego Texera era un padre ejemplar, amante de los clásicos de la literatura y la música y escritor de poemas llenos de humor. Falleció en Caracas el 13 de enero de 1983 dejando un vació irreparable.